domingo, 5 de junio de 2016

La cafeína en el néctar de las flores mejora la memoria olfativa de las abejas

La cafeína en el néctar de las flores mejora la memoria olfativa de las abejas
 La cafeína en el néctar de las flores mejora la memoria olfativa de las abejas 
Los insectos polinizadores son atraídos por el sabor del néctar, que además de azúcares también contiene sustancias como la cafeína. Un nuevo artículo en Science afirma que la cafeína potencia la respuesta de las neuronas asociadas al aprendizaje olfativo y a la memoria de las abejas, actuando como un receptor antagonista de la adenosina. Aunque la cafeína tiene cierto sabor amargo, no repele a las abejas, todo lo contrario les hace recordar con más fuerza el “buen” sabor del néctar de las flores que contienen esta sustancia (como los cafetos y algunos cítricos). Para los humanos la cafeína es tóxica a altas dosis, pero a bajas dosis es “gratificante” y mejora el rendimiento cognitivo y la memoria. Me ha sorprendido bastante descubrir que estos efectos también se observan en las abejas. Quizás otros alcaloides y otras sustancias con actividad neurofarmacológica, además de repelentes para ciertos insectos, también jueguen un papel importante en la respuesta de sus polinizadores. El artículo técnico es G. A. Wright et al., “Caffeine in Floral Nectar Enhances a Pollinator’s Memory of Reward,” Science 339: 1202-1204, 8 Mar 2013. Nos cuentan muchos detalles curiosos sobre las abejas Lars Chittka, Fei Peng, “Caffeine Boosts Bees’ Memories,” Science 339: 1157-1159, 8 Mar 2013.

Los autores han estudiado el contenido de cafeína en el néctar de tres especies de cafetos (Coffea canephora, C. arabica y C. liberica) y cuatro especies de cítricos (Citrus paradisi, C. maxima, C. sinensis y C. reticulata) utilizando cromatografía y espectrometría de masas. La concentración medida varía entre 0,003 y 0,253 mM. Para estudiar la hipótesis de que la cafeína puede afectar al aprendizaje y a la memoria de los polinizadores, los autores utilizaron un método de aprendizaje condicionado clásico con abejas. La presencia de dosis bajas de cafeína tuvo un efecto débil sobre la tasa de aprendizaje pero un profundo efecto sobre la memoria a largo plazo (efecto similar a utilizar dosis altas de azúcares en el néctar). A concentraciones altas (por encima de 1 mM), la cafeína es un repelente para los insectos (incluidas las abejas).


Por cierto, yo no sabía que a las abejas les encantan lamer las latas de refrescos con cafeína. Como muestra esta figura los receptores neuronales olfativos primarios se encuentran localizados en las antenas de la abeja. Estos nervios están conectados con los glomérulos del lóbulo antenal. Las neuronas del lóbulo antenal son de dos tipos: interneuronas locales y neuronas de proyección. La salida de las neuronas de proyección se conecta con las células de Kenyon de los cuerpos pedunculados (corpora pedunculata, también llamados en inglés “cuerpos seta” o “mushroom bodies” . El cuerpo pedunculado también recibe información visual y se cree que tiene un papel fundamental en el aprendizaje y la memoria de las abejas. La cafeína potencia la transmisión sináptica entre las neuronas de proyección y las células Kenyon, además de aumentar la excitabilidad de las células de Kenyon, lo que facilita la formación de recuerdos a largo plazo relacionados con los aromas florales.

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