domingo, 25 de septiembre de 2016

Presiones actuales sobre el control

Las ratas y ratones siempre han consumido y contaminado los alimentos, han propagado enfermedades y dañado edificios y equipos.
Mientras que tradicionalmente las infestaciones de roedores se han controlado cuando éstas han alcanzado unos niveles molestos, las normas de salud, higiene y seguridad actuales hacen que el control efectivo y verificable de los roedores sea cada vez más importante a lo largo de todo el año.
No obstante, en la industria alimentaria, algunas instalaciones pueden suspender las inspecciones si se encuentra un ratón muerto.
La necesidad de proteger los alimentos y a los animales ajenos al objetivo frente a los rodenticidas ha sido objeto de crecientes obstáculos sobre cómo y dónde pueden ser utilizados.
Como resultado, cada vez se está teniendo más cuidado en la colocación de cebos con rodenticidas que se están utilizando con mayor moderación y en contenedores de cebos cada vez más seguros.
Aunque esto resulta de gran valor para la seguridad de los alimentos, mascotas y medioambiente, supone una serie de limitaciones serias para el control eficaz de los roedores.

Crecientes problemas sobre el control

En la actualidad, parece que en muchas ocasiones el control de las ratas y ratones resulta cada vez más difícil, incluso si se utilizan anticoagulantes modernos de segunda generación.
  • En el caso de los ratones, la resistencia fisiológica no representa el problema generalizado que supone el uso de los anticoagulantes de primera generación como la Warfarina.
  • En el caso de las ratas, ya ha quedado demostrado que las bajas cantidades de consumo de cebo son la razón principal para que el control no sea satisfactorio, sobre todo cuando las fuentes alimenticias alternativas son relativamente abundantes.
En algunas áreas urbanas europeas, se ha identificado una resistencia conductual en el caso de los ratones domésticos, ya que hay poblaciones que rehúsan alimentarse con cebos basados en cereales dado que no pueden digerirlos.
De forma más generalizada, el problema clave en el caso de las ratas es su gran recelo natural hacia los objetos nuevos y desconocidos: neofobia. Esto puede llevar a que tarden en consumir un nuevo alimento 10 días o más y aún así a que sólo lo hagan en cantidades pequeñas hasta que estén seguras de que es seguro, y sobre todo, si se les coloca en un lugar o de una manera desconocida para ellas y hay otros alimentos alternativos que pueden consumir con facilidad.
De hecho, en los últimos años se ha asociado un consumo extremadamente bajo de cebo a unas tasas de supervivencia de más del 50% en algunas poblaciones de ratas marrones tratadas.
Si tenemos en cuenta que bajo condiciones favorables cada 3-4 semanas nacen ocho ratas, unas tasas de supervivencia de tan sólo un 20% implican que las poblaciones tratadas puedan restablecerse en un mes aproximadamente, lo cual subraya el alcance del problema.

Mayores períodos de control

Ante estas circunstancias, no es de extrañar que actualmente algunos cebos para ratas tengan que ser administrados y conservados in situ durante más de cinco semanas para lograr un control eficaz.
Pero aparte de aumentar el período en el que la unidad sufre el daño y la contaminación de los roedores, el tener que colocar cebos durante mayores períodos de tiempo aumenta el peligro potencial para las mascotas y otros animales ajenos al objetivo.
Unos programas de control prolongados y menos intensivos también pueden aumentar las posibilidades de que haya una cantidad insuficiente de cebo disponible cada día para garantizar que la población en su conjunto consuma una dosis letal de rodenticida.
Un peligro concreto existe en aquellos casos en los que las inspecciones y reposición de los puntos de colocación de cebos son menos rigurosas de lo que deberían ya que aumentarán las presiones de selección relativas a la resistencia tanto fisiológica como conductual.


CONSULTAS O DUDAS
LLAME AL: 
                                     1550240752

O POR CORREO

No hay comentarios:

Publicar un comentario